Señor legislador de la ley de 1916 aprobada por el decreto de Julio de 1917 sobre estupefacientes, es usted un castrado.
Su ley sólo sirve para fastidiar la farmacia del mundo sin beneficio alguno para el nivel toxicómano de la nación, porque:
1º La cantidad de toxicómanos que se proveen en las farmacias es insignificante.
2º Los auténticos toxicómanos no se proveen en las farmacias.
3º Los toxicómanos que se aprovisionan en las farmacias son todos enfermos.
4º La cantidad de toxicómanos enfermos es insignificante en comparación a los toxicómanos voluptuosos.
5º Las restricciones farmacéuticas de la droga no reprimirán jamás a los toxicómanos voluptuosos y organizados.
6º Nunca dejarán de haber traficantes.
7º Nunca dejarán de haber toxicómanos por vicio, por pasión.
8º Los toxicómanos enfermos tienen un derecho imprescriptible sobre la sociedad y es que los dejen en paz.
Es por sobre todas las cosas un asunto de conciencia.
La ley sobre estupefacientes pone en manos del inspector-usurpador de la salud pública el derecho de disponer del dolor de los hombres; es una arrogancia peculiar de la medicina moderna pretender imponer sus reglas a la conciencia de cada uno. Todos los berridos oficiales de la ley no tienen poder de acción frente a este hecho de conciencia; a saber que soy mucho más dueño de mi sufrimiento que de mi muerte. Todo hombre es juez, y único juez, del grado de sufrimiento físico que, o también de la vacuidad mental, que pueda honestamente soportar.
Lucidez o no lucidez, hay una lucidez que ninguna enfermedad me arrebatará jamás, es aquella que me dicta el sentimiento de mi vida física. Y si yo he perdido mi lucidez la medicina no tiene otra cosa que hacer sino darme las sustancias que me permitan recobrar el uso de esta lucidez.
Señores dictadores de la escuela farmacéutica de Francia ustedes son unos sucios pedantes: hay una cosa que debieran considerar mejor; el opio es esta imprescriptible y suprema sustancia que permite retornar a la vida de su alma a aquellos que han tenido la desgracia de haberla perdido.
Hay un mal contra el cual el opio es irreemplazable y este mal se llama Angustia, en su variante mental, médica, psicológica, lógica o farmacéutica, o como a ustedes les guste.
La Angustia que hace a los locos.
La Angustia que hace a los suicidas.
La Angustia que hace a los condenados.
La Angustia que la medicina no conoce.
La Angustia que su doctor no entiende.
La Angustia que quita la vida.
La Angustia que corta el cordón umbilical de la vida.
Por su ley infame ustedes me ponen en manos de personas en las que no tengo confianza alguna, castrados en medicina, farmacéuticos de mierda, jueces fraudulentos, doctores, parteras, inspectores doctorales, el derecho a disponer de mi angustia, de una angustia que en mí es tan mortal como las agujas de todas las brújulas del infierno.
¡Convulciones del cuerpo o del alma, no existe sismógrafo humano que permita a quien me mire, llegar a una evaluación de mi sufrimiento más exacta que aquella fulminante de mi espíritu!
Toda la incierta ciencia de los hombres no es superior al conocimiento inmediato que puedo tener de mi ser. Soy el único juez de lo que hay en mí.
Regresen a sus cuevas, médicos parásitos, y usted también Legislador Moutonnier, que usted no delira por amor a los hombres sino por tradición de imbecilidad.
Su ignorancia total de ese que es un hombre sólo es comparable a su idiotez pretendiendo limitarlo. Deseo que su ley recaiga sobre su padre, sobre su madre, sobre su mujer y sus hijos, y toda tu posteridad. Y mientras tanto, yo aguanto su ley.
(Antonin Artaud)
martes, 27 de junio de 2017
jueves, 22 de junio de 2017
Los retos del pensamiento crítico
Por: Emir Sader
Las grandes transformaciones, en general de carácter regresivo, de las últimas décadas se han constituido en grandes desafíos para el pensamiento crítico. Verdades consideradas estabelecidas fueron desmentidas rotundamente, una de ellas la idea de que la historia tenía una tendencia evolutiva de tipos de sociedad, por lo cual después del capitalismo nos aguardarían el socialismo y el comunismo. Aunque no se orientara estrictamente por esa visión, había un sentimiento evolutivo de los procesos históricos. Un gran tema de los años 70 era sobre el fin del capitalismo, considerado ineluctable, la discusión que se centraba en cómo y cuándo ello se daría.
Otros temas, como el rol positivo del Estado, los rasgos retrógrados y conservadores de la derecha, la centralidad de la clase obrera constituían un conjunto de referencias para el pensamiento social, que se se han disuelto en el aire. La comprensión del nuevo periodo histórico se ha vuelto el más grande reto para el pensamiento de la izquierda. Incluso porque ese desafío se planteaba bajo la influencia de un nuevo auge del liberalismo y de desprestigio del socialismo y de corrientes teóricas que siempre habían girado alrededor de ese tipo de sociedad.
La vida académica se ha vuelto más burocratizada, las modas de ruptura con la izquierda y adhesión a nuevos modelos ideológicos, el aislamiento de la fuerzas de izquierda y de sus corrientes de pensamiento fueron rasgos del nuevo periodo, globalmente caracterizado por tendencias conservadoras. El mismo pensamiento crítico no ha dejado de sufrir consecuencias de las grandes transformaciones de las relaciones de poder a escala mundial.
En su seno, las corrientes se han adherido a la idea de rechazo del Estado, en nombre de la sociedad civil o hasta a plantear que sería posible transformar el mundo sin acceder al Estado, todos bajo influencia del liberalismo. Del otro lado del espectro ideológico, en el marco del pensamiento sectario, se consideraba que, como el neoliberalismo es la supra suma del capitalismo, sólo se saldría de ese modelo hacia el socialismo.
Demostraba las dificultades del pensamiento social para comprender un cambio de periodo hacia uno de carácter regresivo, pero que se presentaba como inovador, rechazando al Estado, al socialismo, a la política, a las soluciones colectivas, a los movimentos sociales, a los partidos, a las mismas ideologías y a la izquierda, como conservadores, superados, agotados.
Un nuevo periodo histórico profundamente contradictorio, sólo puede ser comprendido valiéndonos de la máxima de Lukács: lo único que hay de ortodoxo en el marxismo es el método, esto es, la dialéctica. Porque ese nuevo periodo ha representando, a la vez, un inmenso retroceso, con el fin del socialismo y el desgaste de un conjunto de referencias progresistas, con la llegada de un mundo unipolar bajo la hegemonía estadunidense. Pero, a la vez, esa hegemonía no trajo aparejada ni la retomada de un ciclo de expansión económica del capitalismo, ni un periodo de paz mundial, bajo la acción del imperialismo estadunidense.
La globalización del modelo neoliberal ha significado el paso a un ciclo largo y recesivo del capitalismo que ya ha durado varias décadas y no tiene plazo para terminar. La multiplicación de focos de guerra es otro rasgo del nuevo periodo. Lo cual, a su vez, ha permitido el surgimiento de gobiernos antineoliberales en América Latina y de BRICS, en escala mundial, como contrapuntos a la hegemonia estadunidense y del modelo neoliberal.
La comprensión contradictoria de esos factores es indispensable para que el pensamiento crítico se ponga a la altura de los desafíos presentes, especialmente en América Latina, donde ese pensamiento necesita recuperar la capacidad de análisis creativa que tuvo en el pasado, para poder contribuir a la superación de los problemas que la lucha antineoliberal enfrenta.
No habrá superación del neoliberalismo sin una participación activa y creativa del pensamiento crítico, en estrecha relación con la práctica política de las fuerzas del campo popular, porque se trata de desafíos nuevos, en un periodo histórico nuevo, que requiere no repetir las fórmulas esquemáticas del pasado, ni tampoco adherir a las formas superadas del liberalismo.
Por casualidad, el pensamiento crítico latinoamericano tiene en Mariategui uno de sus fundadores, porque fue quien más ha renovado el pensamiento social del continente, echando raíces en nuestra propia historia. Es hora de que el pensamiento crítico latinoamericano agarre un nuevo vuelo, a partir de la comprensión de nuestra realidad específica y aprendiendo de los avances y los errores cometidos en este siglo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/06/22/opinion/019a2pol, publicado por Silvio en Segunda Cita.
lunes, 19 de junio de 2017
El mundo se cerró a los judíos
Por Guillermo Altares
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| El barco 'St. Louis' salió de Hamburgo con 700 judíos, en la imagen a su llegada al puerto de Amberes, el 17 de junio de 1939. |
Stefan Zweig, en la película sobre su vida, aparece siempre angustiado por la cantidad de amigos y conocidos judíos que le piden ayuda para tratar de salir de Europa, huyendo de los nazis. Quieren utilizar las conexiones del gran escritor austriaco para emigrar pero, como dice su personaje, “ya no hay visados para los judíos”. El cierre de las fronteras mundiales a los refugiados es uno de los temas menos estudiados del Holocausto. Un hallazgo reciente ha complicado el problema: documentos de Naciones Unidas, que acaban de hacerse públicos a través de la Wiener Library, un centro de documentación de la Shoah con sede en Londres, demuestran que los Aliados tenían claro lo que estaba ocurriendo con los judíos desde diciembre de 1942, antes de lo que se pensaba. Sin embargo, eso no significó una apertura de sus fronteras.
El investigador Paul R. Bartrop, director del centro de estudios sobre el Holocausto y Genocidio en la Universidad Florida Gulf Coast, está ultimando la primera investigación a fondo sobre este problema, centrada sobre todo en la Conferencia de Evián, que reunió a las principales potencias mundiales en 1938 para hacer frente al inmenso problema de refugiados que entonces sacudía Europa, una crisis que tiene muchos, y tristes, paralelismos con lo que está ocurriendo en la actualidad con la guerra de Siria.
“Los diferentes gobiernos del mundo se enfrentaron en 1938 a una crisis con muchas similitudes con lo que estamos viviendo en nuestro tiempo”, explica desde Miami Paul R. Bartrop. Y cita entre los problemas que se plantearon entonces: “¿Deben abrirse las puertas a cualquiera que tenga el estatuto de refugiado? ¿Deben imponerse cuotas? Si es así, ¿cómo se decide el número y las personas que entran? ¿Deben ser acogidos los refugiados ignorando la situación económica del país que los recibe? ¿Se debe acoger a refugiados con orígenes étnicos y religiosos diferentes de la mayoría de la población del país que los recibe? Tanto ahora como en 1938, se planteaban ese tipo de cuestiones, que necesitaban una respuesta urgente”.
A este historiador le parece insólito que nunca se haya realizado un estudio de largo aliento sobre aquel encuentro, que a instancias de Estados Unidos se celebró en la ciudad francesa de Evián en julio de 1938. Rehusaron participar los países del Eje, así como la URSS, y tampoco enviaron delegados, solo observadores, países como Polonia y Rumania. Asistieron en total 32 Estados, desde Canadá hasta Nueva Zelanda, pasando por numerosas naciones europeas. La idea era hacer frente a la crisis de refugiados judíos alemanes que trataban de huir de las políticas antisemitas nazis. En Alemania vivían entonces 600.000 judíos: las leyes raciales de Nuremberg ya se estaban aplicando, aunque el punto de no retorno en la persecución se produjo en noviembre de 1938, con el pogromo de la Noche de los Cristales Rotos. El exterminio comenzaría en 1939, con el principio de la II Guerra Mundial, y se aceleró en 1941, con la invasión de la URSS.
La conferencia fue un fracaso. Jaim Weizmann, un judío ruso, líder sionista que acabaría por convertirse en el primer presidente de Israel, resumió el encuentro con una frase: “El mundo parece estar dividido en dos partes: una donde los judíos no pueden vivir y la otra donde no pueden entrar”. El símbolo de aquella política de fronteras fue el barco St Louis, que zarpó de Hamburgo con destino a Cuba en mayo de 1938 con 937 pasajeros a bordo, la inmensa mayoría judíos. No fueron aceptados en América, ni siquiera en EE UU, y tuvieron que regresar a Europa. La mayoría se quedaron en países que acabarían por ser invadidos por los nazis –solo 288 encontraron refugio en Reino Unido–. Murieron asesinados 278.
La guerra no mejoró las cosas para aquellos que trataban de huir. “El mayor problema fue entonces la seguridad”, explica Bartrop. “Con Europa en guerra, muchos países sintieron que deberían cerrar las fronteras para asegurar que no se infiltrasen quintacolumnistas entre refugiados genuinos”, un asunto que tiene ecos en la actualidad con toda la retórica contra la aceptación de refugiados para que no se cuelen posibles militantes del ISIS.
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| El representante británico Lord Winterton durante su intervención en la Conferencia de Evián, en 1938. |
Los documentos de la Comisión de Crímenes de Guerra de la ONU ofrecen una nueva perspectiva de un momento crítico: cuando los países que podían recibir refugiados supieron que los judíos estaban siendo asesinados a escala industrial tampoco cambiaron su política. “Esos documentos muestran por primera vez que todos los movimientos de resistencia en la Europa ocupada sabían lo que estaba ocurriendo, cuando los nazis todavía operaban los campos de exterminio”, señala el historiador Dan Plesch, director del Centre for International Studies and Diplomacy de la Universidad de Londres, y la persona que más a fondo ha estudiado estos papeles, que hasta hace poco eran todavía reservados, sobre los que ha escrito el ensayo Human Rights after Hitler: The lost history of prosecuting axis war crimes.
Este historiador asegura que en 1942 ya hubo bastante cobertura de prensa y que los Aliados, incluyendo a la URSS, eran plenamente conscientes de la exterminación. Para muchos judíos ya era demasiado tarde para escapar aunque, de todos modos, las puertas permanecían cerradas. “La suerte de los judíos era conocida en todo el mundo como muy tarde el 17 de diciembre de 1942, cuando los aliados realizaron una declaración conjunta”, asegura Ben Barkow, director de la Wiener Library. “En aquella declaración reafirmaron su resolución de garantizar que los responsables de esos crímenes fuesen juzgados y por eso crearon el Comité de Crímenes de Guerra de la ONU”.
¿Por qué los aliados y los países neutrales no hicieron entonces nada para tratar de sacar a los judíos de Europa? “Es una buena pregunta y los gobiernos de Reino Unido, Estados Unidos y otros tal vez deberían explicarlo alguna vez. No rebajaría el poder y la amplitud del antisemitismo entre los Aliados. También creo que la propaganda de guerra jugó un papel. Un historiador de la BBC explicó una vez que la corporación británica minusvaloró las informaciones sobre el Holocausto porque sintió que, durante la I Guerra Mundial, los gobiernos habían manipulado las atrocidades cometidas por el enemigo en sus campañas de propaganda”. Dan Plesch cree que también influyó el antisemitismo y señala que, además, “todos los esfuerzos de los Aliados estaban centrados en derrotar al enemigo, no había sitio para nada más”.
El premio Nobel de la Paz, Elie Wiesel, superviviente de Auschwitz fallecido el año pasado, aseguró que nunca perdonaría a los Aliados no haber bombardeado las vías de tren que llevaban a los campos de exterminio cuando miles de personas eran asesinadas cada día. Las puertas cerradas a los judíos europeos forman parte de esas mismas preguntas sin respuesta.
lunes, 12 de junio de 2017
Carta de Fernando González a Jorge Eliécer Gaitán (1941)
Medellín, mayo 7 de 1941
Al señor doctor
Don Jorge Eliécer Gaitán.
Bogotá.
Don Jorge Eliécer Gaitán.
Bogotá.
Muy querido amigo y señor:
Acabo de recibir su telegrama de pésame por la muerte de mi hermana Sofía y me produjo sentimientos de alegría humana. Mil gracias y le digo que también siempre han sido y serán míos su triunfos y dolores. ¡Qué bueno su telegrama! Resulta que me dolían mucho los “pésames” que llegaban a casa en forma de recibos de misas mandadas decir: misas industriales, que son el mayor disparate estético, moral y místico de Roma. En su telegrama me llegó el latido de un corazón varonil, en estos días en que siento o vivo la agonía de todo, incluso la de mi carne esclerosada ya. Que los dioses permitan que Ud. llegue a tener la jurisdicción de esta pobre Colombia en donde todos morimos jóvenes y tristes.
Suyo cordialmente,
(Fernando González)
P.S. Cada día hace más falta Ud. en el Ministerio de Educación. Las dos universidades de aquí ya casi acabaron con Antioquia. La juventud antioqueña es ya un cáncer. F.G.
sábado, 10 de junio de 2017
Quince canciones
Por Silvio Rodríguez
1
La Canción de la Trova
Es la canción con la que me autodefiní. No era baladista ni cantautor, como dictaba la moda, sino trovador, como los antiguos, como Sindo Garay y Miguel Matamoros.
2
La Era Está Pariendo un Corazón
Es la primera que me inspira el Che, y se convierte en suceso interpretada por Omara Portuondo. También es la primera que trasciende las fronteras de Cuba: el argentino Pino Solanas la incluye en su documental “La Hora de los Hornos”.
3
Canción del Elegido
Creo que está entre las canciones donde cristalizó una suerte de lenguaje personal. También fue la primera que el pueblo cubano incluyó en su argot. Cuando alguien preguntaba “¿Cómo estás?”, a veces se decía: “Aquí, matando canallas...” No en balde fue también la primera que hicieron suya los rumberos.
4
Epistolario del Subdesarrollo
No fue la primera canción crítica que hice, pero fue de las más escandalosas e incomprendidas. Varias veces me echaron a la calle por cantarla. Pocos vieron que tras aquella diatriba contra nuestras miserias locales había un desgarrado nivel de autoexigencia y un desafío al llamado primer mundo.
5
Esta Canción
Es la más descarnada. La hice el día que cumplí 21 años, durante un decepcionante festival de la canción en Varadero. Quedé tan agotado y vacío que nunca más intenté algo parecido, como una experiencia por la que sólo se transita una vez.
6
Ojalá
Recuerdo la mañana en que la estaba escribiendo, en el “Playa Girón”. Emilia fue la llave de ingreso a aquella música y palabras vertiginosas. Era un momento intenso, una conciencia plena de lo que estaba hallando. Andaba y desandaba los dos metros y medio del camarote con la guitarra sobre el pecho, cantando aquella aparición, chocando con todo, con la vista nublada. Entonces no entendía aquellos sentimientos de fiera enjaulada. Al cabo de los años, viendo la respuesta que Ojalá provoca en tantos públicos, me pregunto cómo aquella mañana tan solitaria de alta mar pudo llegar hasta el futuro.
7
Playa Girón
Fue la primera vez que jugué a hacer una canción panfletaria para desarticular esa categoría, explicitando el proceso de elaboración. Estuve a punto de titularla “Arte Poética”, pero le dejé “Playa Girón” en homenaje a aquellos pescadores que libraban una batalla en cierto sentido tan crucial como la de Bahía de Cochinos.
8
Oleo de Mujer con Sombrero
Soy culpable de haberla separado de sus hermanas, porque es la segunda de la tetralogía "Exposición de mujer con sombrero". Junto con Ojalá, La Maza y algunas otras, es de las canciones que más piden. Pasan cosas fabulosas con ella: la gente se enamora. En ese sentido es lo más cercano a la función de un bolero que he conseguido.
9
El Papalote
Le guardo un especial cariño porque describe recuerdos de infancia en mi pueblo y la vida de aquel hombre, que hacía papalotes y que al cabo de los años me hizo comprender a la gente anónima que es importante para los niños. En realidad trata de muchos temas; entre ellos hay un toque a la discriminación racial, sin subrayarlo, que es parte de un viejo propósito que siempre tuve: hablar de cosas cruciales como si fuera sin querer, sin ser didáctico, sesgadamente, como la mayoría de las veces nos enseña la vida real.
10
Pequeña Serenata Diurna
Entre varias canciones mías donde lo personal y lo colectivo se funden, esta creo que es la que mejor lo consigue, por su transparencia. Creo que fue un resumen, tras hacer otros muchos intentos, entre los que también pudiera contarse Te Doy Una Canción. Usé la paráfrasis de un título de Mozart porque creí encontrarme ante el mismo dilema que él en su Pequeña Música Nocturna: nombrar cosas grandes en un espacio ínfimo.
11
Sueño con Serpientes
“Es una canción sin familia”, me dijo Sabina, y quizá tenía razón. La escribí de madrugada, porque la soñé: soñé las serpientes tragándome y soñé la música medio árabe que tiene, con el bajo en clave de son y todo. La cita de Bretch se la puse como brújula, porque si hoy resulta misteriosa, cuando la hice era desconcertante. Entonces parecía demasiado críptica, y yo necesitaba de un recurso para darle sentido. Y confieso que el sabio de Bretch empezó su ayuda por mi mismo.
12
Rabo de Nube
La escribí en la ciudad de México, a fines de los 70, una tarde en que me quedé solo en la casa de un amigo que nos daba albergue, a Noel Nicola y a mí. Pero la tenía escrita en la percepción desde que era niño y la había intentado varias veces. En Girón-Preludio le pasé la mano, pero la dejé ir. Me parece que todo el que ha sido niño y ha visto un tornado, ha sentido fascinación por el poder de la naturaleza. En Cuba la gente del campo les llama rabo de nube. Lo demás es crecer, vivir el mundo y darse cuenta de lo necesarios que serían, si barrieran con todas las tristezas. Para mi esta canción significa comunicarme con un sentimiento de todos, seamos de donde seamos y pensemos como pensemos. Algunos jazzistas se han fijado en ella: hay versiones de Charles Lloyd, de Chucho Valdés, de Charlie Hyden y de otros.
13
Unicornio
Cuando apareció la canción, el diario “El Mercurio”, de Chile, hizo una encuesta preguntando qué era el unicornio para cada entrevistado. Isabel Parra me trajo la página y leerla fue estremecedor. Cuánta razón había en cada una de las interpretaciones: una señora hablaba de su esposo muerto, una niñita lloraba su cachorro perdido... Creo que descubriendo todo aquello me di cuenta de lo que había escrito. Con Unicornio sucedieron otras cosas extrañas: la escribí a finales de 1980, o en enero del 81, no recuerdo. Lo que sí sé es que el disco fue editado en el 82. Y resultó que el año siguiente, 1983, fue nombrado como año mundial del unicornio por la UNESCO. Entonces comenzaron a aparecer libros, almanaques, agendas, y hasta se hicieron peregrinaciones al museo de Los Claustros, en New York, donde se encuentran los cincos famosos tapices de los unicornios. Para colmo, unos pocos meses después, un ingeniero genético inglés consiguió un cabrito con un solo cuerno en la frente. Todo eso fue, y sigue siendo, un gran misterio para mi.
14
Oh Melancolía
Era una canción que necesitaba hacer. Llevaba años trabajando con Afrocuba, dándole preferencia a los ritmos, y mi espíritu añoraba la lírica. El tema se me ocurrió en un ensayo que detuve inmediatamente, para correr a mi casa a desarrollarlo. No me fue fácil, estuve tres meses dándole vueltas. Pero uno acaba sabiendo reconocer cuando tiene cierto tipo de materia prima entre manos y entonces no ceja. Puse en práctica todo lo que sabía, pero afortunadamente el tema mismo era algo que no sabía, que me había inducido el azar. Y el azar es una de las fuerzas más descomunales de la naturaleza. Según los físicos, de ahí nacen las singularidades, como el Big-Bang... Bueno, está claro que no creé el universo con Oh Melancolía, pero mi modesto universo musical creció con ella.
15
Casiopea
Cintio Vitier y Fina García Marruz me dijeron que era la canción que más les atraía de “Rodríguez”. Qué satisfacción sentí. Porque a mi me pasaba lo mismo. El tema de los exilios. Todos somos exiliados de algo. La misma vida se encarga de exiliarnos de sitios como la niñez. Qué elemental y qué controvertido. Casiopea y Ala de Colibrí son de esas canciones que por momentos se me escapan (hay otras), y puede que algún día les descubra otros significados, como me pasó con Unicornio. Esta ignorancia de mi mismo me ha llevado a pensar que acaso soy un mostrador de sugerencias, porque el mundo se encarga de completar la dimensión de lo que expongo. Es probable que mi utilidad consista en ser vehículo, herramienta de la que algo se sirve para que la gente no olvide aspectos de sí misma.viernes, 9 de junio de 2017
¿Sí marchan bien las cosas en Medellín?
Por Ramiro Velásquez Gómez
Dicen en los pueblos que cada loco con su tema. Y así parece ser también en cuestión de gobernantes.
El pasado alcalde de Medellín se dedicó a perifonear por Europa y América que su ciudad era lo máximo, mientras acá se dedicaba a construir obras faraónicas.
El actual ha dicho que la seguridad, entendiendo de dónde viene, es su prioridad. Si en esto va ganando el año... quedan grandes dudas, pero ¿y el resto?
Más allá de lo blandengue que se mostró en la última crisis ambiental, asunto no resuelto sino pospuesto, hay otros aspectos que inquietan.
Ayer la prensa informó sobre una mujer muerta al caer la moto en que iba en un gran bache en el centro de Medellín, zona que el alcalde dijo que recuperaría y ha sido otra de sus prioridades.
En muchas otras calles de alta circulación se ven baches y a pesar de lo que digan sobre el número de parcheos, ahí están y crecen.
El Día del Medio Ambiente fue celebrado, como siempre y en una alta dosis de innovación, con siembras de árboles en los bordes de la ciudad o en sus cerros (relegada de nuevo el área urbana donde tanto se requieren). Pero, bueno, se sembraron al menos.
Ciudadanos vienen denunciando que muchos de los árboles que se han sembrado, están secos. Ya solo cuentan como estadística.
La prensa reveló también cómo una persona demora entre dos y tres horas para llegar a su hogar en distintos sectores de la ciudad.
Increíble que suceda en una urbe tan estrecha geográficamente. Y se da por la congestión vehicular, lo cual no es enteramente culpa del alcalde, por los abusos de las empresas en las frecuencias, en lo cual sí tiene que ver; y por la urbanización en laderas, que sigue.
En movilidad, otras acciones muy publicitadas como el carril exclusivo para buses tampoco ha tenido resultados claros a la fecha, de acuerdo con otros reportes de prensa y opiniones ciudadanas.
Son solo unos de los temas en los cuales la actual administración queda mal parada por inacción o elección del camino equivocado.
Van 18 meses desde que asumió y la deuda con la ciudad crece, realidad que no pueden disimular el espíritu farandulero que ha caracterizado a los últimos alcaldes ni el séquito de funcionarios dedicados a autoalabar la gestión tan común hoy en las administraciones.
Maullido: 300 000 años es ya la antigüedad del H. sapiens y ¡somos tan primitivos!.
miércoles, 7 de junio de 2017
Leonard Cohen - You Know Who I Am (letra)
I cannot follow you, my love,
You cannot follow me.
I am the distance you put between
All of the moments that we will be.
You know who I am,
You've stared at the sun,
Well I am the one who loves
Changing from nothing to one.
Sometimes I need you naked,
Sometimes I need you wild,
I need you to carry my children in
And I need you to kill a child.
You know who I am...
If you should ever track me down
I will surrender there
And I will leave with you one broken man
Whom I will teach you to repair.
You know who I am...
I cannot follow you, my love,
You cannot follow me.
I am the distance you put between
All of the moments that we will be.
You know who I am...
You cannot follow me.
I am the distance you put between
All of the moments that we will be.
You know who I am,
You've stared at the sun,
Well I am the one who loves
Changing from nothing to one.
Sometimes I need you naked,
Sometimes I need you wild,
I need you to carry my children in
And I need you to kill a child.
You know who I am...
If you should ever track me down
I will surrender there
And I will leave with you one broken man
Whom I will teach you to repair.
You know who I am...
I cannot follow you, my love,
You cannot follow me.
I am the distance you put between
All of the moments that we will be.
You know who I am...
martes, 6 de junio de 2017
lunes, 5 de junio de 2017
Síndrome de Stendhal
El síndrome de Stendhal – también denominado Síndrome de Florencia o «estrés del viajero» – es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión, temblor, palpitaciones, depresiones e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando éstas son particularmente bellas o están expuestas en gran número en un mismo lugar.
Más allá de su incidencia clínica como enfermedad psicosomática, el Síndrome de Stendhal se ha convertido en un referente de la reacción romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico.
Se denomina así por el famoso autor francés del siglo XIX Stendhal, quien dio una primera descripción detallada del fenómeno que experimentó personalmente en 1817 en su visita a la Basílica de la Santa Cruz en Florencia, Italia:
«Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme».
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