Por: José Roberto Acosta
Sólo falta una votación para que el proyecto de ley 285 en Cámara de Representantes, con ponencia de Telésforo Pedraza, y el proyecto de ley 84 de Senado, con ponencia de Hernán Andrade, se conviertan en ley, y aunque la reputación de estos congresistas sería suficiente para sospechar de la bondad de estas iniciativas, lo más grave es lo que contienen.
Sorprende que los banqueros, quienes encarnan el capitalismo en su más purista acepción, promuevan hoy la nacionalización de bienes particulares y la expropiación de dineros ajenos.
Buscan modificar la Ley 80 de 1993, de contratación pública, y la Ley 1508 de 2012, que regula la participación de los contratistas privados en las obras de infraestructura, ya sea mediante un proyecto de obra pública, de concesión o alianza público-privada, los cuales, sin excepción, usan diferentes vehículos financieros para lograr los dineros necesarios para desarrollar las obras, entre los que se destacan los créditos otorgados por los bancos, quienes esperan recuperar lo prestado con el mayor interés y los menores riesgos posibles, riesgos entre los que destaca la posibilidad de que el contratista sea condenado por corrupción y que, como en el caso de Conalvías y Odebrecht, terminen en pérdidas para el sector financiero, tal como correctamente sucede con la ley actual.
Se propone que el Estado reconozca al contratista, aunque sea condenado por corrupto, la totalidad de “los saldos disponibles a favor de la entidad contratante en las cuentas o subcuentas del patrimonio autónomo del respectivo contrato”, como si la entidad contratante y el patrimonio autónomo no fueran creaciones, hijos y frutos del corrupto. Todo para que el banco, con cargo al erario, recupere hasta su último centavo prestado. La incertidumbre que genera la corrupción no desaparece, sólo se traslada con esta maniobra de la contabilidad bancaria al bolsillo de cada contribuyente de impuestos.
Se socializan pérdidas y riesgos bancarios sólo para asegurarles jugosas y seguras ganancias a los banqueros. Se nacionalizarían los consorcios, concesiones o vehículos de contratación que fracasen por corrupción en un cínico salvataje financiero con recursos públicos, expropiando partidas del presupuesto nacional en favor de intereses privados.
Con el falso argumento de despejar la vía a los cierres financieros de las obras de infraestructura, se despeja otra autopista para los corruptos, únicos ganadores con este esperpento legal.
@jrobertoacosta1; jrobertoacostaopinion@gmail.com
Fuente: https://www.elespectador.com/opinion/socialismo-bancario-columna-720166
Por: agencia Efe
Desde que se comenzaron a entregar los premios en 1901, 24 organizaciones y 892 individuos han sido galardonados, de los que solo 49 son mujeres.
Los Nobel de este año, cuya ronda de ganadores se cerró este lunes con el de Economía, no distinguieron a ninguna mujer, una circunstancia que ha ocurrido cuatro veces en lo que va de la década y que encaja con la tradición del premio: las galardonadas femeninas representan el 5,5 % del total.
Desde que se empezaron a fallar en 1901, los Nobel han premiado a 24 organizaciones y 892 individuos -varios han repetido-, de los que solo 49 son mujeres.
El de la Paz es el que ha distinguido a más mujeres, 16 (el 12 % del total); lo hizo la última vez en 2014 con la adolescente paquistaní Malala Yousafzai, la más joven en ganar un Nobel, que compartió el galardón con el indio Kailash Satyarthi por su lucha por los derechos de los niños.
Le sigue el de Literatura con 14 galardonadas, también un 12 %, y que recayó por última vez en una mujer hace dos años con la periodista y escritora bielorrusa Svetlana Alexijevich.
El porcentaje se reduce de forma sensible en los denominados premios científicos.
12 mujeres han recibido el Nobel de Medicina o Fisiología, menos de un 6 % del total, con la china Tu Youyou como última galardonada en 2015.
El porcentaje baja a poco más del 2 % en el de Química, que solo han recibido cuatro mujeres, la más reciente la israelí Ada Yonath (2009), y a algo más del 1 % en el de Economía, que solo ha ganado una mujer, la estadounidense Elinor Ostrom, el mismo año.
Solo dos mujeres han ganado el de Física, menos del 1 % del total: la polaca-francesa Marie Curie (1903) y la alemana-estadounidense Maria Goeppert-Mayer (1963).
Marie Curie es no obstante una de las cuatro personas que ha ganado más de un Nobel, ya que ocho años después logró el de Química.
Entre los galardonados de origen hispano hay únicamente dos mujeres: la chilena Gabriela Mistral, que ganó el de Literatura en 1945; y la guatemalteca Rigoberta Menchú, Nobel de la Paz en 1992.
La presencia de mujeres ha ido aumentando de forma progresiva en el último medio siglo: si entre 1961 y 1980, hubo siete premiadas, entre 1981 y 2000 la cifra aumentó a 11, y desde entonces hasta ahora, a 19.
La edición de 2009 fue la que incluyó a más mujeres premiadas, cinco, ya que aparte de Yonath y Ostrom lo obtuvieron la rumano-alemana Hertha Müller (Literatura) y las estadounidenses Elizabeth H. Blackburn y Carol Greider (Medicina).
Pero al año siguiente ninguna mujer fue galardonada, un hecho que se volvió a repetir en 2012, 2016 y este año.
Una canción necesaria
al Che no in memoriam
Tu piel ligada al hueso se perdió en la tierra.
La lágrima, el poema y el recuerdo
están labrando sobre el fuego
el canto de la muerte
con ametralladoras doradas desde ti.
Y aquí a cada noche se busca en tus libros
el propósito justo de toda acción.
Y se abre tu memoria a todo aquel que renace,
pero nunca falta alguien que te alce en un altar
Y haga leyenda tu imagen formadora
y haga imposible el sueño de alcanzarte
y aprenda alguna de tus frases de memoria
para decir: "seré como él", sin conocerte
Y lo pregone sin pudor,
sin sueño, sin amor, sin fe
Y pierdan tus palabras sentido de respeto
hacia el hombre que nace cubierto de tu flor
Algún poeta dijo, y sería lo más justo,
desde hoy nuestro deber es defenderte
de ser Dios.
Carta a Violeta Parra
Mi siempre bien amada Violeta Parra:
supe por una nube tu dirección.
Te escribe una guitarra
que te recuerda con devoción,
sólo para cantarte, sí,
cómo va la cuestión.
Por aquí abajo huelgan las maravillas,
la costumbre deserta de la piedad.
Reina la pesadilla
como suprema divinidad.
Ego, fama y dinero, sí,
bendita trinidad.
El afortunado
hace vista gorda
y el vilipendiado
carne de la horda.
Beso a Carmen Luisa,
novia de un arcángel.
Quiero a la Chabela
y saludo al Ángel.
Las redes tejen sueños para subastas;
la sangre ajena es un efecto especial.
La dignidad se gasta
como la piedra filosofal.
El lucro y la codicia, sí,
forman la patronal.
Mi querida Violeta, mándame aéreos,
voces de tu Universo en evolución,
para usar tu misterio
contra las plagas del faraón,
para que me den fuerzas, sí,
y una buena canción.
(2008)