sábado, 29 de julio de 2017

Soy mi cuerpo (Jaime Sabines)

Soy mi cuerpo

Soy mi cuerpo. Y mi cuerpo está triste, está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen. 

Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían. 

Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío. Échenme encima todo lo que tenga calor, las sábanas, las mantas, algunos papeles y recuerdos, y cierren todas las puertas para que no se vaya mi soledad. 

Quiero dormir un mes, un año, dormirme. Y si hablo dormido no me hagan caso, si digo algún nombre, si me quejo. Quiero que hagan de cuenta que estoy enterrado, y que ustedes no pueden hacer nada hasta el día de la resurrección.

Ahora quiero dormir un año, nada más dormir.

(Jaime Sabines)

martes, 25 de julio de 2017

“Sector lechero está casi en quiebra”: Secretaría de Agricultura de Antioquia

Durante el Encuentro Nacional de la Cadena Láctea, que se desarrolló en diferentes departamentos del país, entre ellos dos en Antioquia, que se llevó a cabo el pasado viernes en la capital antioqueña, se trataron temas en relación al impacto de los Tratados de Libre Comercio (TLC) y cómo estas negociaciones con otros países han afectado la economía del sector lechero.

“Hemos estado en muchos eventos de la cadena láctea, solamente nos hemos detenido a mirar temas técnicos de la cadena, comercialización, transporte, las diferentes labores que están en la cadena, pero nunca nos habíamos sentado con la minucia a mirar desde lo jurídico, esos tratados de libre comercio cómo se pueden plantear, renegociar y miramos en ese sentido”, explicó Mariano Restrepo, presidente del Comité de la Cadena Láctea de Antioquia.

El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Jaime Garzón, explicó que el crecimiento de importaciones de leche en polvo, la cantidad de producción masiva al año de 6.500 millones de litros y la poca industrialización de la misma (3.200 millones de litros al año), los altos costos de infraestructura por deficiencia en la misma y la poca oferta y demanda, han llevado a los productores a pesar que el sector está en quiebra.

“Hoy lo que hemos evidenciado durante estos días, es la inquietud por parte de los productores, pequeños productores de leche del departamento de Antioquia y el país donde prácticamente manifiestan estar casi en quiebra porque hoy, la producción de leche en el país, está compitiendo con otros países donde el sector y la leche está subsidiada e ingresan al país sin aranceles a través de los TLC que se han firmado con varios países, eso significa casi que una competencia desleal para los productores lácteos de Colombia y en especial los de Antioquia porque finalmente cuando tenemos enlechadas en este departamento, tenemos que competir con la pulverización de leche de otros países”, explicó el secretario Garzón Araque.

Además, agregó que a pesar de que hace poco se entregó en el municipio de la Unión la maquinaria para procesar los lácteos, que tuvo un costo de 3.000 millones de pesos, falta una pulverizadora y fortalecer la infraestructura para que estos lecheros puedan competir en el mercado.

“Hoy cuando hay enlechadas, lo que no tiene los productores es dónde pulverizar la leche, porque quienes tiene pulverización de leche, en Antioquia y en Colombia están a full, tiene toda su capacidad instalada comprometida, entonces finalmente tiene que vender la leche muy barata o prácticamente botarla y eso para nosotros es preocúpate”, señala Garzón.

A partir de esta reunión se espera presentar una propuesta al Ministerio de Agricultura, en el cual propondrán una renegociación de los Tratados de Libre Comercio, en especial el antidumping que pretende la eliminación de los subsidios internacionales e incremento de aranceles. Inferior a los costos de producción.

“De este encuentro tendrá que salir una comunicación oficial hacia el Ministerio de Agricultura, haciendo unas peticiones muy puntuales para entrar a mirar cómo corregimos un poco lo que se ha logrado hacer de manera negativa con la negociación de los TLC y cómo se ha venido violentando y vulnerando el derecho de los productores lácteos, porque cada día tienen un poder adquisitivo mucho menor”, indicó el presidente del comité lácteo, Restrepo. 

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/nacional/antioquia/sector-lechero-esta-casi-en-quiebra-secretaria-de-agricultura-de-antioquia-articulo-704626

domingo, 23 de julio de 2017

La máscara del mal (Bertolt Brecht)

La máscara del mal

Colgada en mi pared tengo una talla japonesa,
máscara de un demonio maligno, pintada de oro.
Compasivamente miro
las abultadas venas de la frente, que revelan
el esfuerzo que cuesta ser malo.

(Bertolt Brecht)

miércoles, 19 de julio de 2017

Hoy me gusta la vida mucho menos... (poema de César Vallejo)

Hoy me gusta la vida mucho menos...

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos, 
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla... Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada! 
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado 
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!

(César Vallejo)

lunes, 17 de julio de 2017

Palabra (poema de Aurelio Arturo)

Palabra

Nos rodea la palabra
la oímos 
la tocamos 
su aroma nos circunda 
palabra que decimos 
y modelamos con la mano 
fina o tosca
y que
forjamos
con el fuego de la sangre
y la suavidad de la piel de nuestras
       amadas 
palabra omnipresente 
con nosotros desde el alba
o aun antes
en el agua oscura del sueño
o en la edad de la que apenas salvamos 
retazos de recuerdos 
de espantos
de terribles ternuras
que va con nosotros
monólogo mudo
                           diálogo 
la que ofrecemos a nuestros amigos
la que acuñamos
para el amor la queja
la lisonja
moneda de sol
o de plata 
o moneda falsa
en ella nos miramos
para saber quiénes somos 
nuestro oficio
y raza
refleja
nuestro yo
nuestra tribu
profundo espejo 
y cuando es alegría y angustia
y los vastos cielos y el verde follaje
y la tierra que canta 
entonces ese vuelo de palabras 
es la poesía
puede ser la poesía.

(Aurelio Arturo)

miércoles, 12 de julio de 2017

El garantismo como valor perverso

Por Michael Reed Hurtado 

El Fiscal General de la Nación declaró la guerra en contra de las garantías procesales. El encargado de liderar a la entidad que ejerce la acción penal en Colombia opina que el debido proceso es un estorbo. 

Para ponerlo en sus palabras: “la dogmática garantista ha dejado de ser una virtud, para constituirse en una preocupante doctrina”. Respalda su argumento apelando al miedo de los ciudadanos. Dice que: el sistema penal colombiano está en crisis y colapsará si el garantismo sigue guiando su funcionamiento; los criminales tienen más derechos que los ciudadanos de bien; el crimen está anulando la paz que hemos alcanzado; y hay nuevas formas de terrorismo que requieren una respuesta excepcional. 

Así, tramposamente, abre una conversación amañada: es un túnel que va directo al excepcionalismo penal. 

El anuncio está contenido en el discurso que pronunció la semana pasada durante la conmemoración de los 25 años de funcionamiento de la Fiscalía. Es un discurso tremendamente efectivo para conseguir respaldo a su reforma. Contiene una advertencia: se vienen cambios en la manera como se administrará justicia en Colombia. 

Cada nuevo Fiscal General quiere pasar a la historia como un gran reformador. Néstor Humberto Martínez viene cargado de tigre. Evoca a Nariño y demanda justicia severa; si sus reformas no se hacen, advierte que perderemos nuestra libertad. A golpe de exageración, quiere instalar el delirio de un acusador que no conoce límites.

Martínez acude a la equiparación de los derechos humanos (de siempre) con derechos criminales. Luego, invita a acoger una fórmula de los derechos humanos a partir de una nueva concepción: unos derechos devaluados para un nuevo mundo que necesita sobreponerse a la amenaza y la destrucción que suponen la anarquía violenta y el terrorismo. “En nombre de la defensa de (estos) derechos humanos”, según su amañada versión, el Fiscal General pide pista para cambiar el marco normativo nacional con el fin de recuperar el orden y la libertad. 

El arsenal argumentativo del Fiscal es fuerte. Su línea está planteada para que la oposición sea rotulada como criminal o insensata. Martínez se posiciona, en tiempos revueltos, como escudero de la libertad, a golpe de severidad.

Muchos estarán con él; parece sensato. Otros –tristemente, una gran cantidad de personas– son apáticos frente al debate. Pocos (muy pocos) advertirán que la severidad anunciada es la punta de lanza que quebrará los muy necesarios controles que deben existir en relación con el ejercicio del poder estatal. 

El debido proceso es un valor cardinal del Estado moderno. No es una finura para la democracia de Dinamarca; es la esencia del imperio de la ley en nuestra Colombia y en cualquier parte del mundo. El derecho al debido proceso es una protección básica que cualquiera de nosotros defendería si estuviésemos en el banquillo de los acusados. Los derechos y las garantías hay que pensarlos en función de todos, con igualdad, no solo en función de supuestos enemigos, a quienes fácilmente satanizamos y privamos de sus derechos.

La perversión no es del garantismo. La perversión la incorpora el Fiscal General, al pretender devaluar los derechos a golpe de miedo, presentar al garantismo como un obstáculo innecesario en la administración de justicia, introducir una presunción de culpabilidad en contra de ciertos antisociales para lograr su condena, e ignorar, convenientemente, que el poder de la Fiscalía colombiana se ha usado de manera arbitraria.

Fuente: http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/el-garantismo-como-valor-perverso-XJ6874752